Mitja Marató Parc Collserola UECHorta

Demoliciones UECHorta. Participa en nuestra media Maratón y dejaremos tus piernas hechas añicos.

 

Parece un eslogan publicitario de cualquier empresa. La verdad es que esa era la sensación que iba experimentando momento a momento, kilómetro a kilómetro. Mitja Marató del Parc Natural de Collserola: una rompe piernas.

La carrera comenzaba a las 8:30h para aquellos que íbamos a correr la Mitja Marató (media hora antes se había dado el pistoletazo de salida a la Maratón: palabras mayores). Nos esperaban algo más de 21km y 892m de desnivel positivo. Casi nada.

 

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El punto de origen el Velódromo de Horta. El primer tramo importante de esta carrera transcurría en subida y por un terreno relativamente técnico con mucho pedregal, corriol y terreno arenoso con muchas depresiones, raíces de árboles y demás. Todo cuesta arriba hasta la carretera que une Horta con Cerdañola del Vallès. Los que conocíamos el terreno nos regulamos lo suficiente para no pagar más tarde, a lo largo de la carrera, este primer kilómetro y medio. Una vez realizado este tramo se nos prometía una carrera relativamente cómoda hasta el kilómetro diez. Un largo tramo muy pistero en dirección al Portell de Valldaura y luego zona de corriol lo suficientemente asequible. Entroncábamos con el camino de Santiago dirección Sant Cugat del Vallès y teníamos allí el primer avituallamiento. Hasta este kilómetro siete todo perfecto. La fatiga estaba controlada. El nivel de energía era óptimo. Había tomado un gel hacía menos de medio km y con el agua y una pieza de chocolate del avituallamiento, parecía que la maquinaria funcionaba correctamente.

 

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Seguimos por pista hasta el Pi d’en Xandri, ya a las afueras de Sant Cugat del Vallès, y giramos a la izquierda para volver a adentrarnos en una zona de corriol. Los siguientes tres kilómetros fueron relativamente cómodos. El calvario comenzaría a partir del kilómetro diez. En estos momentos me las prometía muy feliz. Llevaba diez kilómetros y estaba por debajo de la hora. ¡Bien! Había recuperado los 8min que había utilizado en el segundo kilómetro (el km casi vertical que llevaba a la carretera) y me veía con fuerzas.

Una buena bajada por terreno de piedras nos volvía a llevar a la zona pistera del camino de Santiago. Ahora tocaba llegar a la Ermita de Sant Medir, donde encontraríamos el siguiente avituallamiento. Tres kilómetros más o menos de subida, no era un fuerte desnivel pero las piernas empezaban a sufrir y mucho. Era momento para tomar otro gel, antes del avituallamiento. A partir de este momento me topé con el muro. ¡Booom! Había oído hablar de esto, del momento en el que llegabas a un tope y parecía que el cuerpo ya no podía más. Y era tu fuerza mental y el físico que habías acumulado durante los entrenos lo que hacía que continuaras la carrera. Allí estaba.

LLegaba a Sant Medir bastante perjudicado. Agua, fruta y a seguir. Aun quedaba un buen trecho, menos de la mitad. Los siguientes kilómetros fueron un verdadero via crucis, solo veía subida y subida. Mis ánimos empezaban a estar tocados. Llegué incluso a pensar que no acababa la carrera, cosa que hubiera sido una derrota para mí. Lo único que pensaba era que “Todo lo que sube baja” y estaba esperando la bajada como agua de mayo. La salvación llegó en forma de Passeig de les Aigües, zona pistera, cómoda y con poco desnivel positivo. Km 17, quedan cuatro, veo la luz. Empieza la bajada. Vuelvo a correr cómodo a un buen ritmo y el terreno que estoy pisando es terreno conocido. Lo he recorrido muchas veces, me lo conozco y sé cómo pisar. Estoy cansado, pero aprieto y aprieto para llegar a un ritmo que oscila entre los 4’30” y los 5′. Me siento volar. La meta está cerca. El cansancio parece que ha desaparecido. La veo. Abro los brazos. Me emociono. Prueba superada, 2h 16′ 12”. Ritmo promedio 6′ 28” el kilómetro. ¿Feliz? No, lo siguiente.

 

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Personalmente ha sido un logro. Después de tan solo seis meses, me he visto corriendo una media maratón de montaña y con un tiempo nada despreciable. Ahora toca recuperarse, seguir entrenando y continuar con este camino de esfuerzo y satisfacción que me llevará a conseguir mi tan preciada meta: el Maratón de Barcelona.