trekking: entreno de fuerza para runners

Como ya hemos dicho en alguna que otra ocasión, en el mundo del runner correr no lo es todo. Sí que es verdad que la cantidad y la calidad de nuestros entrenos mejorará los resultados de nuestras competiciones, pero también necesitamos ejercicios de fuerza. En prácticamente todos los planes de entrenamiento tenemos una sesión de gimnasio, donde trabajamos la fuerza específica, no tan solo del tren inferior, sino también del tren superior. El terreno por donde solamos ir a correr nos exigirá más o menos resistencia y, por tanto, mayor o menor volumen de fuerza. La siguiente entrada no pretende ser una perorata de ejercicios, repeticiones y series que deberíamos hacer o dejar de hacer en el gym. Mi idea es invitar a aquellos que leéis estas líneas a “hacer el cabra” por la montaña.

 

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Hay algo de literatura sobre el tema de los beneficios del trekking para el corredor de montaña, pero pienso que subir y bajar una montaña es también beneficioso para el corredor de asfalto. En mi experiencia, cualquier ejercicio que fortalezca nuestras piernas y sus articulaciones es beneficioso, pisemos el terreno que pisemos al correr.

El senderismo nos puede ayudar para mejorar nuestra técnica de carrera de montaña, puesto que al ir más lentos podemos fijarnos en cuál es la mejor manera de colocar brazos y piernas al subir o al bajar. Del mismo modo, pienso que subidas o bajadas por terreno más bien técnico endurecen nuestros músculos y articulaciones sin desgastarlos tanto como al correr, ya que el impacto es menor al andar. En una subida bastante escarpada, trabajamos: los flexores de la cadera, cada vez que elevamos la pierna, los cuádriceps, al flexionarla, los glúteos, músculos impulsores del cuerpo al avanzar hacia arriba y los abdominales, que estabilizan el tronco para mantener el equilibrio. Mientras que en una bajada trabajamos cuádriceps, isquiotibiales, gemelos sóleo, encargados en mayor o menor medida de soportar nuestro peso. Aparte, también nos ‘agilizamos’, es decir, aprendemos a superar los obstáculos con mayor facilidad porque vamos a menor velocidad. En este sentido, por mucho que nuestro terreno natural sea el asfalto, no vamos a echar de más músculos y articulaciones fortalecidas y más agilidad corriendo. Y si lo que hacemos es trailrunning, habremos hecho un entreno que mejorará nuestro rendimiento. Por otro lado, si hacemos caminatas más bien largas y con terreno más bien técnico mejoramos también nuestra capacidad o eficiencia aeróbica.

 

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Desde mi punto de vista una buena excursión de montaña, a un ritmo rápido, con un terreno de dificultad media / alta puede ser un buen ejercicio de entrenamiento para preparar cualquier carrera. Nos ayudará psicológicamente porque no tenemos la presión del crono, y podremos disfrutar del paisaje. Aparte, nos beneficiará físicamente porque es un buen entrenamiento de fuerza que no nos va a producir una excesiva carga o fatiga muscular.