2016: Running Hard, Running Fast!

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Pasadas ya las consabidas comidas navideñas, a punto de finalizar este período vacacional de invierno, toca hacer balance de este 2016, que empezó allá por el mes de enero sin muchas sorpresas. Pese a ello, a partir del mes de marzo todo cambió, y el espíritu de Mercurio impregnó mi ser y comencé a salir a correr, con un aire renovado y nuevas perspectivas a la vista. No era algo nuevo para mí, solía ser corredor intempestivo, aunque ahora la actividad de correr iba de la mano de un nuevo intento de dejar de fumar: una regla de tres efectiva, ¡más deporte, menos nicotina, más salud! Y hasta ahora así está funcionando. Los entrenamientos fueron pasando y las ganas de correr creciendo.Así pues, tras un mes entrenando cuatro días a la semana decidí apuntarme a una carrera, para probar cómo iba mi evolución. La afortunada fue la Salomon Run Barcelona, carrera con la que me desvirgué en esta nueva etapa como corredor. ¡Me sentí bien, me sentí libre! Y con ganas de más. Un mes más tarde, cayeron otras dos carreras de 10 km, la Dir-Diagonal y la Unexpected Run-La Maquinista. La cosa iba mejorando, mis entrenamientos seguían y estaba empezando a coger velocidad.

Ese mismo mes de mayo realizaría mi pequeña gran proeza: mi primera Media Maratón. La verdad es que estaba poco preparado… La distancia de los 10 km la llevaba bastante bien, pero de ahí a los 21 km, eran palabras mayores. Aún así, con un par y junto a mi buen amigo Rubén corrí la Igualada Urban Running Night Show en un tiempo de 2h 27”, que no estaba nada mal. Me costó, eso sí, y sufrí los últimos seis kilómetros, pero me la hice. A partir de ahí, vi que podía marcarme retos personales, no muy exagerados, pero que iban a llenar ese espacio que ocupan los sueños. Y surgió el gran sueño, ¿por qué no la Maratón de Barcelona? No sé, ¿no será demasiado? Bueno, espera… Deja pasar el verano, entrena duro y lo decides en septiembre.

Las últimas carreras antes del verano fueron la Besós-Maresme, donde me había propuesto correr los 10 km por debajo de 50′, y la Teià Moritz Trail mi primera intentiva en el mundo del trail. En cuanto a la primera, objetivo realizado: 49′ 25”; por el contrario, la segunda fue un fiasco: empecé frío, me perdí… bueno, un verdadero fiasco (este 2017 van a volver a verme en Teià, sin duda alguna). A partir de este momento se me presentaban dos meses de vacaciones para entrenar tanto la velocidad como la larga distancia. El verano fue superproductivo y me decidió a pensar que la Zurich Marató de Barcelona era posible.

Septiembre, comenzamos de nuevo después del parón vacacional. Primer reto, bajar de 45′ en una 10 km: conseguido en la Bomberos-Zaragoza. Segundo reto, volver a enfrentarme a unos 15 km en Trail en menos de 1h 30′: conseguido en la Barcelona Midnight Trail y en la Bada-Trail. Tercer reto, una 5km en 20′: rozando, rozando me quedé en la VII Nick Horta Per Asdent a 21′ 45”. Cuarto reto, una Media Maratón de Montaña: hecho, Mitja Marató UEC-Horta. Quinto reto, una media maratón en menos de 2h: acababa el último mes del año con la Mitja Marató Ciutat de Vilanova en 1h 47′ 03”.

Visto lo visto, me puedo dar con un canto en los dientes, puesto que cuando salí ese lluvioso sábado de finales de marzo a correr por primera vez este 2016, no esperaba en absoluto conseguir nada de lo que hasta ahora os he narrado. He disfrutado como un Sarrio por el monte y por las calles de las ciudades por donde he corrido. Definitivamente, este 2016 ha sido mi año. ¡No tengo ninguna duda! Ahora toca volver a coger el ritmo y comer y comer kilómetros para estar en forma para el 12 de marzo de 2017 y el gran reto: la Zurich Marató de Barcelona. Los sueños están para ser logrados y dejar de ser sueños.