PELOTA DE MASAJE APTONIA

 

Los masajes en las piernas son muy útiles tras una competición, un entrenamiento duro o en épocas en las que realizamos un alto volumen de kilómetros debido a la preparación de una carrera importante. Nos previenen de lesiones y mejoran nuestro rendimiento. El motivo es sencillo: un buen masaje aumenta la circulación, descarga los músculos y las tensiones producidas por el esfuerzo, y estimula el músculo cansado. Lo ideal es acudir a un profesional, que, como hemos dicho en más de una ocasión, es quien mejor realizará dicha tarea y mejor asesorará al corredor frente a cualquier tipo de duda. Ahora bien. La ajetreada vida que llevamos nos dificulta cuadrar horarios y acudir a nuestra sesión de masaje siempre que lo necesitamos. Y, por otro lado, en ocasiones la economía nos obliga a prescindir de dichos servicios. Una solución puede ser realizar este masaje recuperador por nuestro lado, solos o con la ayuda de alguien.

En mi caso, utilizo la pelota de masaje de Aptonia.

Estamos frente a una pelota dura, con un traqueteado desigual que ayudará a descomprimir las zonas más cargadas. En mi caso, la utilizo diariamente, haya o no ejercitado, para cuidar lo máximo posible mis piernas. Eso sí, la intensidad y duración del masaje dependerá de cómo me encuentre ese día.

Un buen modo de empezar sería por los pies. Masajear la planta con la pelota, pisándola y haciéndola correr por nuestra planta. Así evitaremos sobrecargas en la fascia plantar y la temida fascitis plantar. Una vez terminado esto, recomiendo masajear también el borde extremo del pie, donde hayamos los metatarsos, muy castigados en el acto de correr.

La siguiente zona a tratar sería las pantorrillas. Éstas se sobrecargan, sobretodo, en las subidas. Así pues, partiendo de la parte superior del tendón de Aquiles hasta por debajo de la rodilla, debemos masajear dicha zona de abajo a arriba, y viceversa, hasta que hallamos completado y descargado todo el sóleo y el gemelo. Una manera de realizar dichos masajes es estirados boca arriba en una colchoneta, con los pies apoyados en una pared. Otra, estirados completamente en la colchoneta con la pierna en posición lateral. Para terminar, masajear los músculos tibiales, o espinilla, nos ayudará a acabar de descomprimir la pierna de rodilla para abajo. Para este ejercicio, podemos utilizar también una de las posiciones antes señaladas.

 

Ahora nos toca la pierna de rodilla para arriba. Esta zona es quizás más fácil para masajear uno mismo, ya que se trata de músculos grandes y accesibles. Estirados en la colchoneta, trazando una L con nuestro cuerpo, desde la cintura hasta la rodilla vamos masajeando de arriba hacia abajo y viceversa. Descomprimiremos así cuádriceps, vasto medial y aductores de forma fácil y eficaz. Para la parte posterior, volvemos a colocarnos en la posición antes señalada y masajeamos de abajo a arriba (y viceversa) la zona isquiotibial y del glúteo máximo.

 

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Los masajes deben ser lo más profundos posible, ejerciendo la justa presión para romper los puntos de tensión de nuestros músculos. Debemos masajearnos a conciencia, sin olvidar  ni una parte. Será una manera de premiar a nuestras fatigadas piernas por los kilómetros que nos regalan. Una vez terminado el masaje con la pelota Aptonia, recomiendo alguna crema relajante o de piernas cansadas para completar la sesión. Desde mi punto de vista, es ésta una buena manera de cuidar nuestras piernas, económica (el precio de la pelota Aptonia es de 3,99 €) y accesible en todo momento. Por descontado, la pelota Aptonia sirve para masajear cualquier parte de nuestro cuerpo que necesite de ello.

Salud y kilómetros!!!