Correr por París

Como ya he dicho en alguna ocasión, esto del running es una vocación a tiempo completo. Así pues, viajar de un lugar a otro también significa corretear por distintos lugares. Sin lugar a dudas, es la mejor manera de vencer la monotonía en los entrenamientos, de buscar nuevas emociones y nuevos retos. Por ello, una ciudad como París puede ser muy interesante para un runner que va a pasar unos días y no quiere perderse ni un entreno. ¡Veamos cómo!

Para mi gusto, la mejor hora es temprano, un poquito antes de que la ciudad amanezca del todo, cuando la vorágine aun está tranquila, dormida. En este sentido, tal vez la zona en donde he disfrutado más ha sido Montmartre y le Sacré Cœur. Unas vistas paradisiacas (en su sentido más propio), con buenas subidas, bajadas, escaleras y el templo vigilante en todo momento.

No es el único lugar con encanto en una ciudad donde se me ha antojado hasta difícil andar: mucha gente, un tráfico horrible… Alée des Cygnes me ha parecido una chulada. Es una muy buena opción correr por la zona del Sena, cerca del río, en los llamados Quaids o en la Île de la Cité. La temperatura es perfecta, una leve brisa que se agradece y metros en llano por delante. Además las vistas son tremendas, Notre Damme, la torre Eiffel, el Louvre… Y dando un pequeño rodeo la mencionada Alées des Cygnes, un pasaje de asfalto adentrándose en el Sena, con arboledas a los lados y coronado con una reproducción de la estatua de la libertad. Además, justo antes de llegar al final un espacio donde se halla un pequeño rocódromo y máquinas para ejercitar. ¡Ideal para entrenar en la ciudad!

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Además, si luego subimos al Pont de Grenelle la ciudad nos obsequia con una vista maravillosa.

Cerca de la Torre Eiffel tenemos le Champs de Mars, una zona de tierra, boscosa y buena para correr. La verdad es que dependiendo de las ganas y la distancia que queramos hacer, podemos combinar el Sena y la zona de le Champ de Mars, e incluso acercarnos a Les Invalides, que también tiene una zona de buen correr.

Cerquita de Les Invalides, tenemos la Place de la Concorde que nos conduce por Les Champs Élysées hasta el Arco de Triunfo. Es ésta una gran avenida donde, dependiendo de la hora, podremos correr en libertad y sin demasiada polución, ya que como he dicho París es una ciudad con un tráfico terrible.

Si viajas a Paris por unos días no dudes en continuar con tus entrenamientos. Además, siempre es interesante cambiar de aires y correr por lugares diferentes. Aquí tienes tan solo unos pocos espacios que nos pueden servir para evadirnos en la gran urbe y en los que corretear y maravillarnos con la ciudad. Como mínimo, a mí me han servido y han hecho que vea París de otra manera. La cabra tira al monte y estos días son un pequeño bocado a un plato más suculento como sería correr el Maratón de París. ¡Todo llegará!