SKYRUN COMAPEDROSA 2019

La Skyrace Comapedrosa te pone en tu lugar, año tras año. Te dice si estás en forma, si este año has entrenado bien y hasta qué punto cumplirás los objetivos en la próxima temporada. Con ésta, ya van tres ediciones de la carrera top del cielo andorrano. ¡Y cada una de ellas mejor que la anterior! En esta ocasión he rebajado 23′ al crono.

La Skyrace es una carrera que se sufre desde el comienzo. Y más este año con el cambio de circuito, que no daba tregua al ascenso desde un buen principio. Un poquito más de asfalto, pero menos tapones al pisar la montaña y los primeros senderos. Por lo demás, un carrerón como en todas sus ediciones.

La estrategia de carrera que me había propuesto este año era la de mantenerme en un ritmo lo más constante posible. Nada de apretar en los tramos fáciles de subida, ni despindolarme en las bajadas yendo a tope. Las ediciones anteriores me daban la experiencia que esa dinámica acababa siendo perjudicial en el último tramo de carrera, del pico del Comapedrosa hasta la meta en Arinsal. ¡Debía ser constante y firme! Y así fue, incluso en los tramos de subida más dura del Comapedrosa, donde no me importó ascender a cuatro patas, ayudándome de las manos, cuando era necesario para poder mantener el ritmo. La recompensa, respirar y otear el horizonte a 2.942m de altura.

Si la subida a la montaña mágica de Andorra es dura, no menos duroes su descenso, con zonas de tartera de difícil pisar o senderos de lo más técnicos. Aún así, saber que poco a poco vas acercándote a tu meta, acaba dando las fuerzas necesarias para terminar un año más por todo lo alto, con un crono mejor que la edición anterior.

¿Volveremos el año que viene? No estoy seguro de ello. Estamos muy al principio de este nuevo curso 2019-2020. Tengo metas nuevas y la distancia de los 42.195 en montaña lleva ya mucho tiempo rondándome la cabeza. En todo caso, para la próxima más y mejor. ¡Eso seguro!